Cuando estamos buscando comprar una propiedad, es importante tener en cuenta la tasa de interés. Esa eterna invitada que tanto hace sufrir a muchos inversores. ¿Qué es? ¿Cómo influye en nuestra decisión? ¿Qué debemos saber al respecto? En este post vamos a intentar responder todas estas preguntas.
Cuando se compra una propiedad con un crédito hipotecario, el banco, después de revisar todos los antecedentes del solicitante, entrega dicho crédito con una denominada “tasa de interés”, que corresponde al precio que se paga por el uso de dinero durante un período determinado. Así, es la recompensa que recibe quien presta su dinero (el banco, en este caso).
La tasa de interés tiene una influencia muy importante en la decisión de compra, ya que determina cuánto dinero se va a pagar por el uso de ese capital durante todo el plazo acordado. Según sea nuestra situación económica, podremos optar por una tasa de interés más o menos alta.
En nuestra legislación, para el caso de los créditos se ha estipulado una tasa de interés máxima convencional, que es el nivel superior que puede alcanzar la tasa de interés que se aplica. La ley que indica lo anterior es la Ley 18.010 de Operaciones de Crédito de Dinero, donde se explica que “en las operaciones de crédito de dinero no reajustables, constituye interés toda suma que recibe o tiene derecho a recibir el acreedor, a cualquier título, por sobre el capital”, mientras que en las “operaciones de crédito de dinero reajustables, constituye interés toda suma que recibe o tiene derecho a recibir el acreedor por sobre el capital reajustado”.
Dicha tasa es fijada por la Comisión para el Mercado Financiero y se informa en la primera quincena de cada mes, tanto en Diario Oficial, como en el sitio web de la CMF. La trasgresión a este límite está sancionada por la ley.
Existen dos tipos de tasas de interés: fija y variable. La tasa fija es aquella en la que el banco garantiza al prestatario una tasa de interés durante todo el plazo acordado, independientemente de la situación económica en que se encuentre el país. La tasa variable, por su parte, es aquella en la cual el banco puede aumentar o disminuir la tasa de interés durante todo el plazo acordado, según la situación económica.
Por otro lado, también es importante tener en cuenta que la tasa de interés no es el único factor que determina el costo total del crédito. Otros factores que influyen son el plazo del crédito, la comisión bancaria (por concepto de apertura o cancelación del préstamo) y el seguro de desgravamen.
La Tasa CAE: un faro en la oscuridad
La Carga Anual Equivalente (CAE), es un valor único que representa el costo de un crédito en un periodo de tiempo. Es un indicador expresado en porcentaje que fue creado con el objetivo de permitir a los usuarios tener una cantidad única, que les asista a determinar sencillamente si el producto financiero que están valorando es el más recomendable, pudiendo hacer las comparaciones pertinentes. Resumiendo, el CAE ofrece una visión completa del costo total del crédito hipotecario, a lo largo de un periodo de un año.
En el porcentaje reflejado en la Carga Anual Equivalente, se hallan todos y cada uno de los gastos asociados al crédito hipotecario, como el capital total y la tasa de interés de éste, seguros de cesantía, contra fraudes, desgravamen, etcétera, y el plazo del crédito, que puede llegar hasta 20 años. Recuerda que, a mayor plazo, más altos van a ser los intereses y más costoso el monto total del crédito.
¿Cómo opera el CAE?
Es simple: si simulas un crédito de 1 millón de pesos a doce meses en 2 entidades diferentes, una te lanzará, por servirnos de un ejemplo, un CAE de quince por ciento, y la otra un CAE de veintidós por ciento. El porcentaje más bajo va a ser el más económico, con lo que va a ser más recomendable puesto que ofrece una Carga Anual Equivalente menor. Es fundamental cotizar antes que tomes la resolución, puesto que una investigación efectuado por el SERNAC en dos mil catorce señaló que existe hasta un diecinueve por ciento de diferencia entre las entidades, que puede representar una diferencia de hasta diez millones de pesos en tu inversión.
Tasa de interés: ten en cuenta que…
Un aspecto esencial a tener en consideración al instante de firmar el contrato de tu crédito hipotecario es que la tasa CAE ha de estar explicitada, puesto que esta no debe cambiar y ninguna entidad de finanzas puede alterar la Carga Anual Equivalente una vez que el producto fue contratado. La CAE es un valor inmutable que debe continuar a lo largo de todo el plazo del crédito. Por su parte, si pides una cotización de crédito hipotecario, las condiciones ofrecidas deben respetarse por lo menos siete días, plazo en el que no va a poder hacerse ningún cambio en la oferta entregada ni puede haber ningún incremento en los montos ofertados.
El CAE va a marcar gran diferencia cuando decidas cumplir tu sueño de adquirir un hogar propio, por esto no debes dejar a un lado su relevancia y darte el tiempo de realizar las cotizaciones pertinentes con bancos y/o mutuarias a fin de que consigas tomar la mejor resolución y puedas efectuar tu inversión de la manera más inteligente posible.
En resumen, la tasa de interés es el costo que se paga por el uso de dinero durante un período determinado. Esta tasa varía según el plazo acordado, el tipo de tasa (fija o variable) y otros factores como la comisión bancaria y el seguro de vida. Es importante tener estos factores en cuenta a la hora de tomar un crédito hipotecario. Si tienes alguna duda, en WHE con gusto responderemos a todas tus inquietudes.











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